Tu identidad visual debe reflejar tus valores de marca y debe ir en consonancia con tu estrategia corporativa. Además, si puedes identificarlo con el contexto en el que la sociedad se encuentra actualmente, el éxito está asegurado. Si los elementos gráficos de tu marca no cumplen estas características, tal vez es el momento de hacer un rebranding de marca.

El rebranding es la acción de llevar a cabo un cambio de nombre, tipografía, logo, elementos gráficos… Incluso el mensaje o slogan con el que quieres que el consumidor identifique tu marca. El objetivo de esto es mejorar la imagen e idea que los usuarios tienen de la misma.

¿Cómo sé si mi marca necesita un rebranding?

Paso del tiempo

Si tu marca lleva décadas con el mismo logo, quizás es el momento de renovarlo y empezar con una imagen más fresca. Además, los cambios de identidad visual son pretextos perfectos para lanzar una campaña de branding y hacerte visible a nuevos usuarios. Puedes crear un vídeo explicando el cambio que habéis realizado, cómo y por qué lo habéis hecho y aprovechar para mostrar los valores de la compañía a vuestros clientes potenciales.

Diseño complicado

Si tu logo tiene demasiada ornamentación, colores, y no es sencillo para la vista puede que también sea bueno que empieces un rebranding. Esto te ayudará también a que sea adaptable al ecosistema digital. En internet, lo mejor es que tu marca sea identificable con elementos sencillos y genere impacto, para que quede en la mente de los consumidores y puedan reconocerlo a simple vista.

Mala reputación

Si tu marca ha cometido errores y los usuarios tienen una mala imagen de ella, puede también ser el momento. Evidentemente, esto debe ir unido a un cambio en las acciones y estrategia de la empresa, puesto que no sirve de nada pretender lavar la imagen con simplemente cambiar el diseño gráfico que la identifica. Los consumidores deben ver que con ello va una nueva etapa en la compañía y que a partir de entonces haréis las cosas bien.

Expansión o fusión

Puede que la compañía haya crecido, se haya expandido a otros países o se haya aliado con otras empresas. En ese caso, puede que necesitemos cambiar la imagen para representar la nueva situación.

Cómo hacer un rebranding de marca

Define qué quieres destacar de tu marca. Trato cercano con el cliente, rapidez, flexibilidad, sostenibilidad, confianza, originalidad, handmade… Puede que haya cambiado desde que lo destacaste por primera vez. Sin embargo, evita que sea un cambio radical demasiado brusco, no tendría sentido.

Analiza qué percepción se tiene de tu marca, preguntando tanto internamente a los empleados como externamente a los consumidores. Así sabrás si se estaban transmitiendo bien esos valores y qué puedes mejorar o cambiar para lograrlo.

Tras todo este estudio, es el momento de recurrir a un buen diseñador o agencia para que cree tu nueva identidad visual en base a los nuevos valores de marca que habéis definido. Se trata de intentar adaptar lo que había a este nuevo escenario, eliminando lo que ya no identifica a la marca y sustituyéndolo por lo nuevo.

Contar con una agencia detrás siempre es un plus, ya que te incluirá no sólo el diseño gráfico, sino que gracias a todo el equipo creará: el concepto creativo completo, copywriting para soportes físicos y digital, impresión e incluso luego puede realizar tu campaña creativa para comunicar el rebranding, tanto online como offline. Cuando ya lo tengas todo listo, cambia la imagen que te hayan realizado en todos tus soportes a la vez, ya que tiene que verse en todo por igual rápidamente, no  irse cambiando poco a poco.

Errores que no debes cometer al hacer un rebranding de marca

  • Pensar en “un dibujo bonito” o unas letras, antes que en los conceptos que quieres transmitir con el nuevo diseño. Tener claro “quienes somos” y “qué queremos que sepan de nosotros” es fundamental antes de diseñar la identidad corporativa.
  • No hacer una buena estimación de los costes que esto supone, ya que un cambio de imagen afecta a todos los soportes: tienda física si la hay, cartelería, folletos, packaging, uniformes, plataformas digitales… Y seguramente necesitas a una agencia como nosotros para poder llevarlo a cabo. ¡Llamamos sin compromiso!
  • No implicar a toda la empresa. Como ya hemos visto, un rebranding es mucho más que un cambio de logo. Va más allá del diseño gráfico, y conlleva también un cambio en la forma de actuar de quienes conforman la marca: el tono con el que hablamos a los clientes, el mensaje que comunicamos (en offline, redes sociales, formularios de la web), lo que .. Toda la empresa debe ser partícipe de este nuevo cambio y conocerlo en profundidad, porque afecta al desarrollo de las tareas de todos y cada uno de los trabajadores.
  • Alejarte de los clientes fieles por querer llegar a un nuevo target. A veces se tiende a pensar en las tendencias del mercado, en las modas y en llegar a targets masivos que están muy alejados de quienes ya nos compran a la hora de hacer un rebranding de marca. Querer llegar a nuevos usuarios con ideas diferentes a las que en su día presentasteis puede hacer que te alejes de quienes ya te compran y se identifican con tu producto.
  • “Inspirarte” en otra marca o hacer algo parecido. Sabemos que esto es difícil, porque no podemos controlarlo todo ni haberlo visto todo. Pero es necesario investigar a fondo a la competencia, a quienes venden productos similares, usan nuestros colores y símbolos gráficos… Para alejarnos al máximo de todo lo que ya existe y que no nos puedan confundir con otra empresa.
  • Hacer un rebranding sin motivo aparente. Si no es necesario por ninguna de estas circunstancias, no lo hagas porque sí, o tendrá el efecto

 

Así que ya sabes, si después de leer este post has decidido que tu marca sí que necesita cambiar su imagen, ¡te estamos esperando para sacar lo mejor de ti!

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